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¡Descubre aquí nuestras alternativas sostenibles para cuidar el planeta!

Zero Waste, ¿En qué consiste?

Esto del Zero Waste, no es una moda superficial de las que incitan al consumismo compulsivo e irracional, sino que es un movimiento que se sustenta en tener una relación sostenible con el medio ambiente adoptando un estilo de vida y de consumo consciente sin generar (tantos) residuos.

Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor, para darnos cuenta de que consumimos más cosas de las que necesitamos. Y no solo eso, sino que muchos de los productos que se comercializan están pensados para usar y tirar con el único fin de satisfacer la comodidad y la urgencia de la sociedad en la que vivimos. Productos que suelen estar compuestos por ingredientes y aditivos que prometen aportarnos dudosos beneficios y que suelen estar fabricados con materiales nocivos para el medio ambiente que acaban llenando vertederos e incineradoras.

¿Qué es el movimiento Zero Waste?

Más que un movimiento, para nosotros es una manera de comportarnos en nuestro día a día en relación a lo que consumimos, que consiste en generar la menor cantidad de basura posible para reducir al máximo nuestro impacto negativo en el planeta.

Dicen que para querer a los demás, primero te tienes que querer a ti mismo, y por la misma regla de tres, para ser respetuosos con el medio ambiente, también es importante serlo con nosotros mismos y elegir muy bien los productos que utilizamos en nuestro cuerpo, los alimentos que consumimos, y los hábitos que tenemos en nuestro día a día.

Te confesamos que no somos perfectos en esto del Zero Waste, pero estamos en el camino de aprendizaje, intentando minimizar nuestra huella en el medio ambiente y lo único que pretendemos es acercar alternativas ZW al mayor número de personas posible.

Zero patatero

Es cierto que el concepto “cero” puede parecer muy lejano y hasta cierto punto desmotivador para quien se ha dado cuenta que algo hay que cambiar y está empezando a introducirse en este mundo del Zero Waste.

Pero, ¡que no cunda el pánico! Partiendo de la base que los seres humanos nos alimentamos, nos aseamos, nos vestimos, nos trasladamos… siendo puristas, podríamos decir que es imposible generar cero residuos.

Sin embargo, en España cada persona genera de media unos 500 kg de basura al año, por lo que es más que evidente que hasta el cero, hay mucho (muchísimo) margen de mejora. Solo hay que proponérselo y empezar por pequeños cambios que reduzcan poco a poco esa cifra.

Zero Waste, Residuo Cero, Residu Cero… todo es lo mismo, todo es bonito.
Zero Waste, Residuo Cero, Residu Cero… todo es lo mismo, todo es bonito.

Está claro que siempre van a existir circunstancias en las que nos sea mucho más complicado no generar residuos o incluso hábitos que nos resistamos a cambiar porque nos hacen en cierto modo felices. Véase:

  • Voy a cenar a casa de unos amigos y sirven la cena en platos de plástico y no quiero molestar o cortar el royo por mis ideales.
  • Cada mañana me encanta comer un yogur para el desayuno y aunque me gustaría hacerlos en casa para no tirar el envase cada día, no tengo tiempo casi nunca.
  • Normalmente uso compresas reutilizables pero me voy de puente con amigos y me da pereza lavarlas y guardarlas sin haber pasado por la lavadora…
  • Estoy en una isla desierta y solo tengo un cargamento de alcachofas al vacío para sobrevivir… me las como y ya veré que hago con el plástico…

Pero es importante no centrarse en situaciones muy puntuales donde quizás no podamos controlar las circunstancias al 100% y es mucho más efectivo empezar por las cosas del día a día e ir viendo los frutos que esos cambios producen.

Entonces ¿Por dónde empiezo?

Quizás no vamos a poder guardar todos los residuos que generamos en un año en una pequeña jarra de vidrio como la famosa Lauren Singer , pero al menos vamos a intentar reducirlos al máximo para contribuir a la sostenibilidad y conservación del medio ambiente.

Huyamos definitivamente de excusas tipo “No voy a poder reducir todo lo que consumo a cero, es imposible”, “Por mucho que yo reduzca mis residuos, no va a servir de nada porque el resto del mundo no hace nada al respecto”, “Esto no es para mí, yo tengo mis hábitos y es muy difícil cambiarlos”, “Ya tengo demasiados asuntos en la cabeza, como para ponerme a pensar en estas cosas”.

Aunque pienses que por mucho que tú hagas, los demás van a seguir actuando de la misma forma, no es cierto. Vas a compartir tus nuevos hábitos con otras personas, que quizás no están siendo conscientes de que este cambio es necesario y seguramente puedan aprender muchas cosas de ti.

Cambiar nuestros hábitos es tan sencillo como proponérnoslo asique fuera todos los prejuicios y empecemos por ponernos pequeñas metas semanales. Respecto al tiempo, el tiempo es el mismo para todos y precisamente, reducir residuos consiste en simplificar, ahorrar tiempo en comprar, en tirar… asique al menos no tiremos la toalla antes de intentarlo.

Hemos de decir que es altamente satisfactorio empezar a ver como en muy poco tiempo, cambiando pequeños gestos cotidianos, generas mucha menos basura que antes sin apenas esfuerzo.

Si a ti también te pasa que cuando evitas que en un bar te pongan un vaso de plástico o una pajita te sientes más realizado que James Bond en misión imposible, ¡bienvenid@ al club! 😉

A continuación te explicamos un poco más sobre los mandamientos del Zero Waste.

Las 5“R”

Seguramente ya has oído hablar de las famosas “erres”. A simple vista no tienen ningún misterio, pero realmente pueden tener mucho impacto si las tenemos presentes en este orden:

  • Rechaza: Muchas de las cosas que llegan a nuestras manos casi sin querer cada día, no las necesitamos para nada: Una propaganda en el metro, una pajita en el zumo, una bolsa de plástico para llevar el pan… Rechazar, es más fácil de lo que parece. En muchos casos un simple “no, gracias” es la solución más eficaz que existe. 😄
  • Reduce: Es lógico, cuantas menos cosas tienes en tu casa, menos basura generas. Se trata de vivir con lo esencial y “desprendernos” de objetos que tenemos en casa y que no utilizamos o que simplemente llegamos a la conclusión de que se puede vivir igual de bien sin ellos. Por ejemplo: ambientadores de coche, toallitas de usar y tirar… La clave para reducir es pensar antes de comprar algo. Si realmente lo necesitamos o no elegir productos duraderos, que estén fabricados con materiales responsables, que se puedan reparar en caso que se estropeen, etc.
  • Reutiliza: No consumir objetos de uso único sino optar siempre por los reutilizables. Dejar de usar todo lo desechable: bolsas de plástico, pajitas, vasos, platos, cubiertos de plástico… hoy en día existen alternativas durables de vidrio, acero inoxidable, bambú, madera…
    Intercambiar ropa u objetos que ya no te sirven o no utilizas, o comprar artículos de segunda mano es otra manera muy sencilla de reutilizar y cubrir necesidades sin malgastar nuevos recursos.
  • Repara: Cuando un objeto esté roto, intenta repararlo antes de tirarlo para alargar su vida útil. Por lo general suele suponer un gasto menor en recursos que tirarlo y volver a comprar uno nuevo. Además, apoyaras pequeños comercios locales de personas que hacen magia con sus manos.
  • Recicla: De los residuos que generemos tras haber aplicado las anteriores reglas, es muy importante que cerremos el ciclo o bien a través del compostaje (para los residuos orgánicos) o bien mediante el correspondiente reciclaje para aquellos productos inservibles que no se puedan compostar (siempre como última opción).
    En realidad, al empezar a cambiar tus hábitos para generar menos residuos, acabarás reciclando menos cantidad que antes. Reciclar no es la meta, pero si es muy importante que la basura que generemos la depositemos en los sitios adecuados para que se pueda reciclar correctamente y evitar que termine en las incineradoras o en los vertederos.
Reparando, podemos darle más vidas a nuestros objetos.
Reparando, podemos darle más vidas a nuestros objetos.

Zero Waste no implica tirar todas tus cosas de plástico para comprar otras nuevas más “eco”

El tema de las modas es un poco tramposo. Zero Waste no es tirar todo lo que tenemos de plástico y comprar cosas nuevas, bonitas, de bambú, o de cristal, para ser responsables con el medio ambiente. Justamente es todo lo contrario.
La clave es intentar alargar la vida de todos los productos que ya tenemos, y en el momento que sean inservibles, que no se puedan reparar, si necesitamos algo, comprarlo con cabeza.

Está claro que estamos ante un gran reto y que no podemos obviar la implicación de las empresas productoras y distribuidoras e incluso los gobiernos en todo este asunto. Este es otro tema que da para mucho debate, pero lo que está claro es que como individuos no podemos seguir así.
No miremos hacia otro lado y dejemos que este problema se siga agravando más si cabe…
Si individualmente tomamos conciencia y comenzamos a cambiar nuestros hábitos buscando alternativas responsables, inevitablemente las empresas se verán obligadas a adaptarse a este tipo de consumidores y esperemos que poco a poco esto se convierta en la norma.

Lecturas recomendadas

Libros

Bea Johnson, una de las precursoras del movimiento Zero Waste, comparte en este libro cómo ella y su familia de dos niños llevan viviendo desde 2008 sin generar apenas residuos. Fue una de las pioneras del Zero Waste y publicó este libro para dar soluciones efectivas y sencillas a situaciones cotidianas en las que se genera una cantidad de basura que podríamos catalogar de absurda. Aquí tienes el libro que escribió originalmente en inglés, Zero Waste Home, traducido en castellano y en catalán: Residuo Cero en casa y Residu Zero a casa

Paul Palmer, es un químico que en los años 70 comenzó a preocuparse por el grave impacto que representaban los residuos que se estaban generando en el mundo a escala global. Escribió en 2005 este libro Getting to Zero Waste (del cual no hemos encontrado versión en castellano), en el que analiza los procesos de reciclaje y nuestros sistemas de gestión de residuos. Critica las falsas alternativas ecológicas como los plásticos biodegradables, y enseña cómo podemos evitar alimentar la basura de nuestra casa para ser más sostenibles.

Blogs

Algunos de los blogs que más nos gustan y en los que creemos que si has llegado hasta aquí, encontrarás lecturas que pueden interesarte son:

  • Vivir sin plástico : Existen muchas personas que comparten información desde hace años para concienciar y promover un estilo de vida sostenible, como esta pareja que intenta vivir una vida sin plástico, y por lo que parece, ¡lo han conseguido!
  • Eco blog Nonoa : Mediante la creación de un personaje ficticio llamado Nonoa, en este blog se cuentan experiencias reales que le han sucedido a la autora al tratar de llevar una vida sin plástico y sin generar basura.
  • Organicus : Un espacio sobre vida sostenible y saludable. Un lugar slow que mediante el movimiento “hazlo tú mismo” muestra que otro estilo de vida más respetuoso con uno mismo y con el medio ambiente es posible.
  • La Eco Cosmopolita : Activista y madre que nos impresiona por la fuerza y la voluntad que tiene para que las cosas cambien e intentar hacer que vivamos en un mundo mejor. No simplemente intenta reducir los residuos que generamos individualmente, sino que también lucha contra el cambio climático e intenta promover la ecología a gran escala.
  • Trash is for tossers : Lauren Singer es uno de los nombres más conocidos en este mundillo y ha tenido una gran influencia en Estados Unidos y en el resto del mundo desde que mostró cómo los pocos residuos que había generado en 4 años, cabían en un pequeño tarro de cristal.
  • Zero Waste Home : Blog de Bea Johnson.

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